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UBALDO DE LÍO
"Los
yeites de la música popular son de otro mundo"
Usted
esuvo con la Tropilla de Huachi Pampa, Hilario Quadros, Corsini, jazz
con Schiffrin y Oliva, y mandolín con un conjunto de música brasileña.
¿Era una búsqueda de estilo o una cuestión económica?¿Por qué pasó por
tantos?
Leí
que cuando trabajaba en el restaurante del Automóvil Club, se forma el
Quinteto Real.¿De quién fue la idea?
¿Por
qué Quinteto Real?
¿Algún
recuerdo del Cuarteto de Troilo?
¿Le
gustaba componer con Salgán?
Ustedes
no compiten, se complementan.
Entre
los dos crean algo más importante.
Hay
una anécdota que cuenta que Piazzola lo echó a Vidal porque desafinaba
tanto que se puso nervioso.
¿Cómo
fueron sus estudios de tango?
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SENTIMENTAL - FLORES
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"Los yeites de la música popular son de otro mundo"
Nació un 11 de marzo de 1929. Toca guitarra española, americana y americana
amplificada. Ha experimentado con varios ritmos: jazz, junto a Lalo Schiffrin;
música brasileña, con Eddie Pequenino; y por supuesto tango.Tocó con Ciriaco
Ortíz e integró el Quinteto Real, el Sexteto de Mariano Mores y el Cuarteto
de Troilo.
Usted esuvo con la Tropilla de Huachi Pampa, Hilario Quadros, Corsini,
jazz con Schiffrin y Oliva, y mandolín con un conjunto de música brasileña.
¿Era una búsqueda de estilo o una cuestión económica?¿Por qué pasó por
tantos?
No fue por una cuestión económica, porque yo ya era guitarrista
estable de Radio Belgrano del año 45.
A Huachi Pampa entré, junto con Buenaventura, porque se fueron dos guitarristas
muy buenos que había, que eran Alfonso y Zabala. Con Buenaventura Luna
hicimos el final de la Tropilla y luego estuvimos en los Cantores de Abra
Pampa (Radio Splendid).
Anteriormente yo había estado con José María de Hoyo, con el que grabamos
mucho (para Odeón). Ahí grabamos para Colombia ( con Bermúdez)
Leí que cuando trabajaba en el restaurante del Automóvil Club, se forma
el Quinteto Real.¿De quién fue la idea?
Yo trabajaba con Salgán, en la Confitería Richmond de Esmeralda
y Corrientes. Trabajábamos a la tarde y me propusieron hacer el Restaurante
Amerio, en el 7 piso del Automóvil Club.
En ese momento estaba apalabrado también para trabajar Francini con un
cuarteto. Entonces había un escribano amigo de Carman y de Francini que
dijo: "¿Che, por qué no se juntan y actúan los dos?". Y ahí
se formó el cuarteto.
Primero pensé en Federico, pero estaba con Julio Sosa.
A la tarde nos venía a saludar Laurenz que vivía a la vuelta y nos pedía
que le tocáramos "Marinera", que acababa de sacarlo. Y yo le
explicaba que no era para tocar, que tenía letra muy linda y que había
que hacerlo con orquesta y cantor. Y lo integramos para tocar en Amerio.
O sea, Francini, Salgán, yo, Pedro Laurenz (violín, piano, guitarra, bandoneón)
y pusimos a Ferro que era un contrabajista que había estado con Salgán
en la orquesta, una excelente persona. Estábamos muy quemados de música,
orquestas, sindicatos, por eso queríamos trabajar solos.
¿Por qué Quinteto Real?
Se lo puso Laurenz por la escalera real del póquer.
¿Algún recuerdo del Cuarteto de Troilo?
Con Aníbal Arias nos veíamos poco, él me arreglaba los
amplificadores. Pero yo lo recomendé porque era bueno. Yo no le podía
decir a Pichuco, "tengo un amigo que es bueno, me arregla los amplificadores
gratis". Yo lo recomiendo cuando no puedo tocar más con él ( Pichuco).
Una anécdota: teníamos que elegir el cierre del disco, pero "el gordo"
ya tenía reuma en la mano derecha y no sabíamos que poner. A mí me gustaba
todo lo que hacía, hasta como hablaba, me quedaba horas escuchándolo mientras
comíamos en Pipo (en la calle Sarmiento). Ahí le dije: " ¿Gordo por
qué no grabamos eso que recitás siempre del 'Carbuña de la esquina'?"
y yo no recordaba el título y que era de él.
(Nocturno a mi barrio) Él recitaba bien, recuerdo que una noche fuimos
con la viola a la calle Chacabuco, él, Zita y yo, a lo de un gomía que
había sido quinielero, que estaba en la cama fusilado. "Sacá la viola,
haceme algo de estilo en re menor" me dijo Troilo.
Así eran nuestras noches.
Un día me hizo ir con la guitarra española a la casa y ensayamos "Hasta
acá", dijo "despúes arreglate, yo voy a recitar". Al otro
día fuimos y lo grabamos. Me quedé tranquilo porque el L.P. quedó grabado
con la voz de Pichuco.
Ciriaco Ortíz decía "cuando Ubaldo llega, la familia lo aplaude porque
trae tanta guita que les da de comer pollo". Después decía que yo
tenía un Renault que lo llevaba con un hilito.
Pasábamos toda la noche juntos y terminábamos en un bar en Río de Janeiro
y Avellaneda (en la esquina del diario Clarín y la Editorial Haynes).
Ciriaco pedía siempre medio whisky con una medialuna que mojaba en el
whisky. No se le podía hablar mal de Canaro, después supe que le había
dado un préstamo cuando era presidente de SADAIC ($4000 para comprarse
una casita), pero no se enojaba nunca.
¿Le gustaba componer con Salgán?
Sí. Varias cosas hicimos juntos. Yo hacía una parte y él
la completaba.
Ustedes no compiten, se complementan.
La música no es para competir, es muy sano todo. Hablar
de uno y de otro es feo, hay que saber ver las cualidades de uno y de
otro.
Entre los dos crean algo más importante.
Sí, por ejemplo Aníbal yo quise que fuera con Troilo y
Grela con el Cuarteto, cada uno estaba bien ahí, Roberto era intuitivo.
A veces me llamaba para trabajar con Buchino porque iba con orquesta había
que leer (Grela no leía música).
Todas las noches nos juntábamos (después del Odeón) en el Bachín viejo
de Sarmiento, Ciriaco, Pichuco, Rivero, Horacio Salgán. Venía Alfredito
Gobbi. Una noche arriba había dos filas de botellas (70, 80 botellas),
un primo de Irusta era mozo y el gordo le pregunta por las botellas y
le hace bajar una (eran Rincón Famoso). A la semana, no había más botellas.
Alfredito era un gran músico. Cuando sacaron los "números vivos"
de la radio, empezó a destruirse, tuvo que tocar el piano de noche en
Maracaibo para ganarse la noche. Venía muy bien con la orquesta.
Hay una anécdota que cuenta que Piazzola lo echó a Vidal porque desafinaba
tanto que se puso nervioso.
Hay muchos cantores que desafinan y el músico salva eso,
por eso había tantos guitarristas. Se ensayaban cuatro, cinco horas para
acompañar al cantor que tenía mañas, muchos guitarristas no sabían música,
entonces se aprendían "al pelo" todos los adornos (20, 30 piezas).
Había montones de guitarristas. No era fácil.
¿Cómo fueron sus estudios de tango?
Yo estudié desde los 7, me recibí a los 14.
Empecé con un guitarrista de Magaldi, luego pasé al Conservatorio De María,
con el maestro Nicodemo Casucelli y me recibí de maestro superior. Pero
para el tango, no tenía nada que ver. Los yeites de la música popular
son de otro mundo.
Lo peor que le pudo dejar Carlos Gardel a los cantantes es el disco,
porque los mató a todos. Tienen mucho que aprender.
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