MAS DE UN SIGLO DE TANGO - GLOSARIO
 


BERRETIN


El hombre va cambiando permanentemente el lenguaje y no son muchas las palabras que han sobrevivido a lo largo del tiempo, una de las excepciones la constituye justamente berretín. Varios son los significados dados a este vocablo: a) Deseo vehemente, capricho, manía. b) cosa de escaso valor, falsa pero de apariencia verdadera, alhaja falsa. c) en desuso y de carácter fuertemente carcelario, bolsillo o escondite.

La palabra derivaría del vocablo genovés berettín (gorrito), lo que constituye una clara muestra de ingenio popular al asociar el deseo con la prenda, por el simple hecho de ubicarse ambos en la cabeza. El Novísimo Diccionario Lunfardo publicado en la página policial del diario Crítica, en el año 1913 define: berretina. f. Metejón, camote. Algunos ejemplos de la utilización de la palabra aparecen ya en un poema del payador José Betinotti, Del arrabal y que subtitulara (Parlamento en caló, al artista E. Muiño) …/ ¿ Y por qué se me hace a un lao/ sin considerar que, al fin, / me tiene en un berretín/ más triste que un encanao?…. El escritor Silverio Manco publicó por los años veinte un poema lunfardo al que denominó Rea Emberretinada: Tenés la pinta de grela fula/ y andás batiendo que sos muy papa,/ cachito ´e barro/ sobra ´e los reos/ pucho ´e resaca¡/ … Enrique Cadícamo utilizó el vocablo para titular a uno de sus poemas que finaliza …/ Pero igual sigo tras de ese imposible ansiado/ y añorando mis tiempos de cuando era soldado/ de un hombro al otro mi loco berretín.

Para el tango, Berretín tiene un significado especial, a partir de la denominación que le diera Pedro Laurenz a una de sus más bellas composiciones. En las letras, la palabra aparece repetidamente: …/ Has querido consolarme/ con tu voz enronquecida/ y tus notas doloridas/ aumentó mi berretín. (Bandoneón Arrabalero- Contursi y Deambroggio- 1928)  Berretines locos de muchacho rana/ me arrastraron ciego en mi juventud,/ en milongas, timbas y en otras macanas/ donde fui palmando toda mi salud/ … (¡Cómo se pianta la vida!- Carlos Viván-1929) Berretines que tengo con los pingos,/ metejones de todos los domingos …/ ( Palermo-Villalba, Braga y Delfino- 1929).

En su otra acepción, cosa de poco valor, se emplea frecuentemente el sinónimo berreta. Una muestra de su empleo en la literatura aparece en La Crencha Engrasada de  Carlos de la Púa, en el poema Línea 9 …/ Eran polenta el bobo y la marroca,/ y la empiedrada fule, berretín./ … Dicho sea de paso, como muestran estos dos versos, el libro, además de una de las más importantes obras del género, constituye un verdadero glosario del lunfardo. En el tango aparece con este significado en Chiqué, de Ricardo Brignolo, con vigencia absoluta como tango instrumental, que además tenía versos del mismo autor que grabó Gardel en 1920: Ya me estoy poniendo mal/ de verte así/ con las pilchas tan de bute7 y ese berretín/ que un gil de mucho vento te compró/  para tenerte a su lado./.

También existen registros literarios sobre la tercera de las acepciones, José Gobello cita a Luis C. Villamayor “Metía la mano en le bolsillo donde emberretinaba la menega” (La muerte del pibe Oscar) y a Julián Centeya “Emberretinao en el fondo de la memoria” (La musa del barro).