El sexteto clásico. 2 bandoneones, 2 violines, piano y contrabajo fue el vehículo de la evolución del tango.
Las etapas de su creación, desarrollo y casi desaparición, abarcan desde 1919, -(sexteto Fresedo ) -, hasta 1936.
En una sucesión sin pausa, van surgiendo de cada sexteto el o los integrantes fundamentales del siguiente: de Fresedo: salen Maffia, Julio De Caro, Cobian; de José Martínez aparecen Maffia Y Petrucelli. Estos dos forman sexteto y luego con Julio De Caro pasan juntos a Cobián, y luego, al desvincularse este, todos integran el Sexteto famoso.
Petrucelli deja su lugar a Laurenz y forma sexteto con Enrique Pollet, y después éste forma el suyo con Osvaldo Pugliese al piano.
Luego Maffia integra un sexteto con Elvino Vardaro y Pugliese, al que luego reemplaza José Pascual. Posteriormente se unen Vardaro y Pugliese con Troilo y Gobbi, y por ultimo Vardaro integra su legendario equipo con Troilo y José Pascual.
En medio de ese tiempo Pugliese y Gobbi tienen su propio sexteto y Gobbi el suyo con Troilo, Orlando Goñi y Pugliese.
Todo desembocara en las orquestas típicas: Demare-Vardaro, Pedro Laurenz; Aníbal Troilo, Osvaldo Pugliese, Alfredo Gobbi, que canalizaran el movimiento evolucionista desplazando al sexteto.
EL FINAL DE LOS AÑOS VEINTE
La crisis bursátil de 1929 y su secuela: la gran depresión –en términos académicos-, o la “mishiadura” – expresión lunfarda que, como casi todas las de su tipo, tiene una gran expresividad -, troncharon drásticamente las bases económicas que habían permitido, hasta ese momento, sostener la mayoría de las fuentes de trabajo para la cotidiana interpretación en vivo del tango.
Se suma a ello el advenimiento del cine sonoro, siendo oportuno recordar que la primera película de ese tipo que se estrena comercialmente es musical y se titula “El cantor de jazz”.
La rápida sustitución del cine mudo por el sonoro, ocasionó también una paralela y acelerada perdida de posibilidades de actuación para los músicos del tango.
La creciente desocupación de los músicos fue fatal para el genero, pues en poquísimo tiempo los conjuntos, incluso los más promisorios en cuanto a la evolución artística del tango –por ej. el Sexteto Vardaro-Pugliese – debieron disolverse, ante la absoluta falta de rentabilidad de sus presentaciones en Buenos Aires, Montevideo, Rosario o en otras localidades del interior.
Todo ello originó una acelerada dispersión conceptual, tanto artística como profesional, que influyo negativamente en el crecimiento y la evolución del tango, y se constituyo en su principal característica durante los primeros años de la década del treinta. |