MIS NOCHE TRISTES
Un pregardeliano: Arturo Mathon
Siguiendo el estudio de Sara María Aguerri de Ribot, publicado por la Fundación Banco de la Provincia de Buenos Aires en el volumen que reunió los trabajos ganadores del “Primer encuentro de estudios y debates sobre Carlos Gardel”, -(Bs.As.1986)- podemos afirmar que Arturo Mathon fue un precursor, un pregardeliano.
Nacido como payador, también actor y poeta, canta, en presentaciones públicas y en grabaciones, tangos de moda en aquellos tiempos, a los que adaptaba letras de su autoría, acompañándose con guitarra, bandoneón u orquesta típica.
Como prueba de las letras imperantes en el tango, Roberto Selles rescata la que Mathon aplica al “Apache Argentino”, que dice así:
Es el apache argentino
el tipo fiel de una raza
que deja ver en su traza
la astucia de su valor.
Y ¡ay¡ de aquel que se atreviera
a hacer de su amor ultraje
ha de vengar con coraje
la chinita de su amor.
Arturo Mathon, en síntesis, payador, cantor solista o en dúo, poeta, actor y partícipe de las primeras grabaciones de tangos a los que se les aplicaba una letra jactanciosa o de alabanza, como la transcripta, transita el mismo camino, casi en paralelo, que el Gardel de los años diez al diecisiete.
Mi Noche Triste
Pero en ese histórico año de 1917, el dúo Carlos Gardel-José Razzano fue contratado por la empresa Max Glucksmann para grabar discos en el sello “Nacional-Odeón”, con la intención de ofrecer alternativamente placas que tuvieran en una cara versiones del dúo y en la otra de alguno de sus integrantes. En esa forma registraron durante el año 24 títulos.
Uno de ellos, la grabación de “Mi noche Triste”, en solo de Carlos Gardel, con letra de Pascual Contursi sobre la música de “Lita” tango de Samuel Castriota, influiría definitivamente en la historia del tango cantado.
Del trabajo de Eduardo Buela, Boris Puga y Raúl Laurenzo, del Departamento de Estudios de Joventango de Montevideo incluido en el ya citado volumen de homenaje a Gardel editado por la Fundación Banco de la Provincia de Buenos Aires, reproducimos estos conceptos: “...con ese registro del año 17, Gardel inauguro la era del tango cantado... Al escuchar esta grabación notamos una voz de tenor mas afianzada que en las de 1913. El tiempo, todavía “amilongado”, esta muy lejos de lo que el tango cantado seria algunos años después. Todavía no tenia personalidad como genero musical.
...Gardel invento la forma de cantar tangos, y el proceso para “ponerlo a punto” le costo años. No tenia antecedentes porque las viejas creaciones de Gobbi y Villoldo tenían meramente letrillas frívolas e intrascendentes. La Morocha, por ejemplo, es un tango de cuplé con que las tonadilleras de la primera década del siglo, halagaban auditorios masculinos.
...¿Cuál fue la novedad de “Mi noche triste”? Sabiéndolo o no, cuando Contursi escribía sus versos, estaba haciendo algo inédito. Ya había escrito versos para otros tangos, con sentido festivo y sin mayores pretensiones...
...En “Mi noche triste”, lo nuevo fue expresar los sentimientos y la ternura de un hombre frente al amor, y la tristeza ante su perdida. Un hombre desnudando su alma y no su cuchillo para vengar un abandono o una traición.
...Contursi inauguro el tango triste, el tango reflexivo. Eso le valió criticas, la más prestigiosa fue la de Jorge Luis Borges. “Con Contursi murió el tango de fachendosa felicidad, el del alarde del compadrito...”
Pero esta critica en realidad encierra, por oposición, una verdadera definición de la etapa inaugurada por Contursi. Más aún si recordamos los versos de Ivette, que escribiera sobre música de José Martínez, en el que pone en boca de un bacán encurdelado el reproche que, en forma de pregunta, le hace a la mujer que lo abandonó “¿ No te acordás cuando en cana / te mandaba en cuadernitos/ aquellos lindos versitos/ nacidos del corazón?"
Estos versos, escritos en los albores del siglo veinte, pueden resultar, y tal vez así lo sean, un tanto ingenuos y de escaso vuelo poético, pero no hay duda que resultan el reflejo de una época en que el hombre, duro y lleno de pudor que era el arquetipo del porteño de entonces – mucho más tratándose, como en el caso del personaje, de alguien que conocía la cárcel -, no se avergonzaba, sin embargo, de expresar sus sentimientos amorosos en forma de versos.
Pero, sin lugar a dudas, Pascual Contursi resultó el hombre fundamental en el inicio del género, y el primero, de esa extensa lista que llega hasta nuestros días, entre todos cuantos han contribuido con sus temas a la difusión y popularidad del tango.
Divulgación y trascendencia
También la mujer por aquellos años, dedicaba buena parte de su tiempo a embellecer el paso de las horas con el grato perfume de la poesía.
Para tener una idea de la divulgación y trascendencia de aquella grabación de Carlos Gardel, transcribiremos la letra de “Mi noche triste”, pero no tomada de su partitura, sino textualmente del cuaderno donde copiaba poesías de Espronceda, Bécquer, Olegario Andrade y Belisario Roldan, una adolescente que vivía en pleno campo bonaerense, cerca de la Estación De La Canal, Partido de Tandil, la señorita Juana Biombo, quien fecha la copia el día. 25 de Marzo de 1919:
MIS NOCHES TRISTES
Percanta que me amuraste
en lo mejor de mi vida
dejándome el alma herida
y espinas en mi corazón
sabiendo que te quería
que vos eras mi alegría
y mi sueño abrazador
para mi ya no hay consuelo
y por eso me encurdelo
para olvidarme de tu amor
cuando voy a mi cotorro
y lo veo desarreglado
todo triste y abandonado
me dan ganas de llorar
me detengo largo rato
campaneando tu retrato
pa poderme consolar
ya no hay en el bulin
aquellos lindos frasquitos
arreglados con moñitos
todos de un mismo color
y el espejo esta empañado
parece que ha llorado
por la ausencia de tu amor
de noche cuando me acuesto
no puedo “serrar” la puerta
porque dejándola abierta
me hago la ilusión que volves
Siempre llevo “viscochitos”
pa tomar con matecitos
como si estuvieras vos
y si vieras la catrera
como se pone cabrera
cuando no nos ve a los dos
la guitarra en el ropero
todavía esta colgada
nadie en ella toca nada
ni hace sus cuerdas vibrar
la lámpara del cuarto
también tu ausencia ha sentido
porque su luz no ha querido
mis noches tristes alumbrar.
Autores: Alejandro Molinari-Roberto Martínez-Natalio Etchegaray
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