El baile 1898-1916
Tomamos para ilustrar la situación de la danza del tango en el período que estamos revisando, el estudio “La Coreografía del tango”, de la autoría de Inés Cuello, que forma parte del volumen 1 de la “Antología del Tango Rioplatense”, publicado por el Instituto Nacional de Musicología “Carlos Vega” en 1980.
Destaca Inés Cuello las tres etapas de lo que llama una “periodizacion” de la coreografía del tango: 1) manifestación (1898 a 1904); 2) adaptación (1905 a 1910) y 3) cosificación (1911 a 1916).
Aclara que las fechas son aproximadas, que parten de la época en que el tango se reconoce como danza social, aunque supone que las características del primer período podrían también corresponder al tango vigente con anterioridad.
Expresa que las distintas etapas se corresponden con la evolución formal de la coreografía, considerándose también los cambios necesarios en el repertorio de los bailes de sociedad y los distintos ambientes sociales de los practicantes.
Enumera, agrupadas por formas análogas, las danzas que constituyen por 1890 el repertorio de los bailes de salón: cuadrillas y lanceros; vals, polca, mazurca, schottisch y boston; habanera y un ultimo grupo integrado por polca militar, skating, roman-dance y pas de quatreú
1er. periodo: Manifestación (c. 1898 a 1904).
En las crónicas de los bailes de carnaval aparecen las primeras referencias al novedoso baile que practican mayoritariamente las personas de las capas sociales más bajas, a cuyos integrantes se los llama comúnmente “criollos”, trasladándose esa denominación al tango que ellos profesan.
En esa primera época el baile del tango se caracteriza por una improvisación constante, gran flexibilidad en el enlace de los bailarines; variadas figuras o “cortes”; suspensiones momentáneas del desplazamiento; marchas quebradas o movimientos laterales de caderas; taconeos; pasos cruzados y movimientos de vaivén o balanceos y estrecha vinculación entre danza y música.
2do. Periodo: Adaptación. (1905-1910).
Excepto los integrantes de la “elite” porteña, - que no le abren sus salones- una gran parte del cuerpo social llega a practicar el tango, provocando, entre las clases populares, la paulatina desaparición de la mayoría de las demás especies bailables, salvo el vals.
La coreografía del tango paralelamente se complica y se simplifica: la proliferación de “concursos” de baile impone que los competidores elaboren formas más complicadas, aparecen el “cuatro” y la “sentada”; por ese lado se torna más difícil bailar. Por otro lado, al ampliarse la difusión, aparece el “tango liso”, con figuras simples, propicio para que lo bailen personas que no tienen la intención ni la posibilidad de ser profesionales.
3er. Periodo: Codificación. (1911-1916)
Como consecuencia de su triunfo en París, se revisa la coreografía del tango y se la sistematiza.- En la traslación se traicionan las formas primitivas, copiando y exagerando las que mostraban los espectáculos en boga en Europa. Sin embargo para su aprobación por los sectores altos de la sociedad rioplatense, las formas se fueron reajustando, adquiriendo una expresión mesurada, que eliminó taconeos y quebradas, dando lugar a una tercera variante: el “tango de salón”.
Concluye Inés Cuello afirmando que para el fin de la segunda década del siglo, tras haber aparecido sucesivamente, coexisten los tres estilos: tango “criollo”, tango “liso” y tango de “salón”.
Autores: Alejandro Molinari-Roberto Martínez-Natalio Etchegaray
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