Los Bailes en Clubes y Asociaciones
U na de las circunstancias características de este período de finales de los años treinta y comienzos de los cuarenta, lo constituyeron los bailes masivos en clubes de barrio, asociaciones vecinales y de inmigrantes, que paulatinamente fueron ampliando el escenario del tango, a partir de los bares, cabarets y "boites" del centro.
El baile del tango se constituyó en el eje de la sociabilidad porteña y se fue extendiendo al Gran Buenos Aires, ya por entonces centro de asentamiento de los migrantes que, dejando atrás su nostalgia provinciana se animan, en número creciente, a participar en las reuniones donde el baile brinda la posibilidad de encontrarse, conocerse e iniciar relaciones casi imposibles de concretar en otros ámbitos.
Las letras de tango se ocuparon de este fenómeno social y lo registraron en muchísimos títulos, de los cuales recordaremos solamente algunos: "Bailongo de los domingos". "A bailar", "Muchachos comienza la ronda" , " Yo soy el tango", "Pa! que bailen los muchachos".
A Bailar
Letra: Homero Expósito
Música: Domingo Federico
A bailar, a bailar
que la orquesta se va!
Sobre el fino garabato
de un tango nervioso y lerdo
se irá borrando el recuerdo...
A bailar, a bailar
que la orquesta se va!
El último tango perfuma la noche,
un tango dulce que dice adiós.
La frase callada se asoma a los labios
y canta el tango la despedida!
Vamos!... A bailar!...
tal vez no vuelvas a verla nunca,
y el último tango perfuma la noche
y este es el tango que dice el adiós...
A bailar, a bailar
que la orquesta se va!
Quedará el salón vacío
con un montón de esperanzas
que irán camino al olvido...
A bailar, a bailar
que la orquesta se va!
Autores: Alejandro Molinari-Roberto Martínez-Natalio Etchegaray
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