Las nuevas formas de difusión
A partir de mediados de los años cincuenta, los caminos del tango y del lunfardo se bifurcan, seguramente, porque la crisis del tango adquiere una profundidad que reduce de manera singular su difusión.
El lunfardo encontrará en otras expresiones la vía adecuada para mantener su vigencia y en las mismas se volcarán las nuevas voces que el hombre común sigue acuñando. Una de esas expresiones es el rock nacional; si bien es cierto que se siguen creando nuevas palabras, la mayoría de las voces que allí aparecen, tienen una antigüedad superior a la de este género musical, aunque en algunos casos se ha modificado su significado.
Desde lo social, podría decirse que el rock nacional es representativo de esa sociedad que evolucionó a partir del proceso inmigratorio de fines del siglo XIX y principios del XX, bien podría decirse que el género heredó la representación social del tango.
Los hijos de aquellos que se sentían representados por el tango, se sienten hoy identificados con esta nueva forma de expresión, el acercamiento de muchos músicos del rock nacional al tango, es una muestra de ello y también un puerta abierta a la confluencia musical. No debe extrañar entonces la similitud en algunas de sus letras y el empleo de voces del lunfardo. A continuación reproducimos a manera de ejemplo, la letra de un tema de Iván Noble, "Avanti morocha" que entendemos representativo de lo señalado:
Nos empezamos de golpe, nos saboreamos de prepo
como salidos de un cuento de amor
Vos venías de un viaje de mochilas cansadas
yo pateaba veranos sin sol.
Y en el escolazo de los besos
cantamos bingo y así andamos
sin nada de mapas ni de candados
Avanti morocha,
que nadie está muerto
vamos a punguearle a esta vida amarreta un ramo de sueños
Avanti morocha, no nos llueve tanto
no tires la toalla que hasta los más mancos la siguen remando
Nunca dejo que un ángel haga un nido en mi almohada
pero me acuerdo tarde mi amor
Hoy me siento a la sombra de tus piernas dormidas
y le converso a mi insomnio de vos
Y como los fantasmas del recuerdo
salen de noche a patotearte
vos andás descalza y en puntas de pie.
Arriba morocha ...
Es tan fácil perderse en las calles del miedo
no me sueltes la mano mi amor
Mi casa es un desastre sin tu risa
no me dejaste ni las mías
a cara de perro estoy, extrañándote.
Arriba morocha ...
Prepo. Prepotencia
Escolazo: juego de azar
Avanti: adelante, voz italiana
Punguear: robar, hurtar
Amarreta: avaro, mezquino
Patotear: ejercitar la acción de la patota, conjunto de alborotadores y pendencieros.
Sin dudas asistimos a un profundo cambio social, que ha creado una nueva forma de expresión cultural con un lenguaje propio. Esto hace necesario referirse de manera breve a este nuevo fenómeno que nace como consecuencia de la profunda y extensa crisis económica de los años noventa.
Decimos profunda, porque produjo un empobrecimiento de magnitud extraordinaria que afecto a casi todos los estamentos de la sociedad, especial a los más pobres, y extensa por lo prolongada en el tiempo.
La cumbia villera es la expresión de esa marginalidad que produjo la crisis. Es la representación de ese sesenta por ciento de la población viviendo por debajo de la línea de pobreza, la mayoría de ellos indigentes y desocupados o sub-ocupados.
Podría decirse que es la representación de una forma de pobreza, una pobreza que produce excluidos que asumen con naturalidad una exclusión que aparece para ellos inmodificable. Esto da nacimiento a un pobre absolutamente distinto al de un siglo atrás. El hombre de principios de siglo avizoraba un futuro mejor y para eso trabajaba denodadamente. La educación era la herramienta básica que abría las puertas a un mundo mejor, la familia el soporte afectivo que aliviaba el esfuerzo. Los vicios eran condenables, imperaba una moral que castigaba socialmente; la madre, los hijos, la amistad, la solidaridad y el respeto a la ley eran los valores imperantes. Por supuesto los vicios y las miserias humanas existían, pero el tango que expresaba esa sociedad, condenaba todo eso y sus personajes siempre se arrepentían de sus desvíos y aconsejaban no apartarse de la buena senda.
Otro es el espíritu que reflejan las letras de la cumbia villera, el hombre marginal se asume sin caretas, como suele aparecer en sus canciones. No es condenable el delito, el "pibe chorro" es aceptado sin ninguna objeción moral, la mujer es casi siempre un objeto sexual o una compañera de los peores vicios. No es la mujer de los sueños de amor, ni siquiera la perversa que abandonó a su hombre, es simplemente la circunstancial compañera de excesos.
Se exalta el consumo de drogas y alcohol en cualquiera de sus formas y sin emplear eufemismos, la adicción no es un mal condenable que lo está destruyendo, sino algo deseable que lo transporta a un mundo de placer. Prácticamente no aparecen en esas letras, referencias al cambio social, ni condenas a las injusticias, sólo el rechazo al enemigo natural en ese mundo de drogas y delitos: la policía. Aparece una nueva moral en la que el individualismo se halla exacerbado, no voy a cambiar al mundo, en todo caso voy a disfrutar de lo que me ofrece y para ello los frenos morales son una dificultad.
El análisis precedente puede apreciarse en muchas de las canciones del género que revelan ese mundo que no siempre queremos ver, pero que existe muy cerca nuestro, las voces nuevas se refleja en las letras de la cumbia villera. La marginalidad se ha transformado en un gran negocio mediático, la cumbia suena en todos los canales de televisión y radio y como siempre sucede, las voces que a veces se toman con curiosidad y suelen ser objeto de burla, terminan incorporándose al habla corriente.
No es la intención de este trabajo analizar las causas de esta nueva cultura y mucho menos juzgarla, simplemente reproducimos una realidad que a veces se trata de ignorar, pero que forma parte del mundo que vivimos. Seguramente en las aulas, estará el remedio para mucho de los males que la marginalidad produce. A continuación consignamos ejemplos representativos de letras del género, atendiendo sobre todo a dar una idea de las voces y una aproximación a las características de ese mundo de la villa. En el primero de los ejemplos, las palabras utilizadas son características del lunfardo, en el segundo aparecen expresiones que tienen que ver con el mundo de la droga.
El guacho Cicatriz tema de Los Pibes Chorros
Entre ratas y basura,
al costado de la villa,
en una sucia casilla,
vive el guacho Cicatriz.
Cuando sabe de una afano
corre a la comisara,
todos saben que es ortiba,
buche de la Federal.
Buchón, buchón, buchón,
por unas monedas nos delatás.
Alto buche resultaste ser,
éramos amigos y ahora nos vendés.
Buchón, buchón, buchón,
por unas monedas nos delatás,
ahora vamos rumbo a tu casilla,
porque esta noche la vamos a quemar
Guacho: huerfano
Afano: robo
ortiba: forma vésrica de batidor: delator
Buche: buchón: delator
Palo y a la bolsa tema de Damas Gratis
Ese pibe está de la cabeza,
todos los días le vibran los dientes,
antes era un pibe resano
y ahora esta más loco que un marciano,
su mamá esta más preocupada
y él más duro que una porcelana
y como quien no quiere la cosa,
meta vino, palo y a la bolsa,
no tomés, no tomés sino sabés tomar,
no tomés, no tomés te esté pegando mal,
ese pibe está de la cabeza,
antes era un pibe resano,
y ahora esta más loco que un marciano
y así no podía seguir..
y se fue a pegar a San Martin,
a Corea, o a La Cárcova,
a comprar de la que toma Maradona,
la que tomaba Maradona...
Palo y a la bolsa: expresión que significa llevar adelante una acción
Esta de la cabeza: expresión usada como sinónimo de locura
Duro: estado en que se encuentra por el consumo de estupefacientes
Pegando mal: expresión que significa haciendo mal
Resano: sin vicios
Autores: Alejandro Molinari-Roberto Martínez-Natalio Etchegaray
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