LA CRISIS Y LA REVOLUCIÓN DEL PARQUE
La entrada del capital extranjero fue creciente: se entregaron los servicios públicos, ferrocarriles, obras sanitarias, telégrafos, puertos y por ley se resolvió rematar en Europa las tierras fiscales.
Se emitieron empréstitos y el país se endeudó. El Estado no era el órgano de la Nación, sino más bien una especie de gerencia de los intereses extranjeros y de los nativos ligados a éstos. Miguel Cané expresaba que: “...todo lo bueno se va, las ideas elevadas no encuentran eco en esta sociedad mercachiflada...”.
“Nuestros padres eran soldados, poetas y artistas. Nosotros seremos tenderos, mercachifles y agiotistas. Antes el sueño constante de la juventud era la gloria de la patria y el amor; hoy es una concesión de ferrocarril para lanzarse a venderla en el mercado de Londres.”
A Roca lo sucedió Juárez Celman, siendo el vicepresidente Carlos Pellegrini. La política de privatizaciones, concesiones, endeudamiento exterior continuó sin pausas, hasta llegar a un momento crítico. Entre 1889 y 1890 se produce una grave crisis económica. Las causas deben buscarse principalmente en el enorme peso que representaba la deuda externa.
Los créditos que integraban la deuda externa había n sido destinados en parte a la realización de obras públicas (aguas corrientes, puerto de Buenos Aires), en parte considerable al pago de los intereses que generaba dicha deuda y además a satisfacer necesidades del Estado, como pòr ejemplo el pago de las garantías ferroviarias. Se creaba un círculo vicioso dónde se acumulaba deudas cada vez mayores de los que solamente se pagaban intereses cada vez mayores.
El alza del precio del oro y el fracaso por obtener un nuevo crédito que aliviara la situación llevó a la crisis económica a una situación extrema. El Gobierno uso de los pocos recursos que le quedaban desde la emisión clandestina de dinero (denunciado por Aristóbulo del Valle) hasta el no pago de las obligaciones externas que llevó a la quiebra de la Baring Brothers.
La situación era caótica puesto que la deuda externa era enorme ya que no solamente el Estado nacional debía, sino que algunas provincias y hasta municipios, durante la fiebre especulativa, habían contraído deudas que ahora pasaban a ser responsabilidad federal.
El 1º de setiembre de 1889, se reúnen en el Jardín Florida (Florida y Paraguay) cerca de tres mil ciudadanos, que conforman la Unión Cívica de la Juventud, cuyos principales propósitos eran los de moralizar la administración pública, garantizar el sufragio libre y la autonomía de las provincias y municipios. Este movimiento se propagó y el 13 de abril de 1890, se convocó a un mitin en una cancha de pelota en Córdoba y Cerrito.
Allí se constituyó la Unión Cívica, coalición opositora dónde participaron hombres de todas las tendencias: el partido liberal mitrista, dirigentes alejados del autonomismo con motivo de las elecciones del 86, los católicos como Estrada y Goyena, los sectores de tradición populista del viejo autonomismo alsinista como Alem e Yrigoyen y sectores juveniles nucleados en la Unión Cívica de la Juventud. La Junta Ejecutiva presidida por Alem , la formaban entre otros: B.Mitre, Bernardo de Irigoyen, V.F.López, A.del Valle, José B.Gorostiaga, L.Saénz Peña, P.Goyena y José M.Estrada. Esta heterogeneidad conspiró contra esta formación política y fue una de las causas del fracaso de la Revolución del Parque.
Natalio P.Etchegaray - Roberto Martínez - Alejandro Molinari
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